La clasificación de Niza tiene 45 categorías. Elegir mal cuesta tiempo y dinero. Esta guía te ayuda a identificar las clases que protegen tu marca de verdad.
Cada vez que registras una marca en México, lo haces dentro de una o varias clases de Niza — un sistema internacional que agrupa productos y servicios en 45 categorías. Si eliges mal, la marca queda protegida en el lugar equivocado y pagas otra solicitud para corregirlo. Esta guía explica el criterio que usamos en cada consulta.
La pregunta correcta no es ¿qué soy? sino ¿qué vendo?. Una cafetería que vende café en grano, abre sucursales y además tiene merchandising vive en al menos tres clases distintas: la 30 (café como producto), la 35 (servicios de comercialización) y la 25 (ropa con su logo). Registrar solo en una deja huecos donde un competidor puede usar el mismo nombre legalmente.
Las primeras 34 clases son para productos: cosas físicas que se fabrican o se venden. De la 35 a la 45 son para servicios: actividades que se prestan. Si vendes productos físicos por internet, casi siempre necesitas tanto la clase del producto como la 35.
Una marca registrada protege durante 10 años, renovable. Si tu plan a 2 años incluye expandirte a una vertical adyacente — por ejemplo, de software (clase 42) a consultoría (clase 35) — vale la pena registrar ambas desde el inicio. Es más barato pagar una clase extra ahora que descubrir en el año 4 que un competidor registró tu nombre en la categoría a la que querías expandir.
¿Tienes dudas sobre tu caso específico? La consulta inicial es gratuita — escríbenos por WhatsApp con una descripción breve de lo que vendes y te respondemos en menos de 2 horas.